La base de datos es la que decide
Cada consulta pasa por reglas de seguridad a nivel de la base de datos, atadas al identificador de tu clínica. Si una consulta no dice a qué clínica pertenece, no devuelve nada — no devuelve datos de otro.
Es la primera pregunta que hace un médico antes de mover su operación a un software, y merece una respuesta concreta — no un sello bonito. Esto es lo que hacemos y cómo funciona.
SANEO atiende a muchas clínicas sobre la misma plataforma. Eso obliga a que el aislamiento no dependa de que un programador se acuerde de filtrar: tiene que ser imposible equivocarse.
Cada consulta pasa por reglas de seguridad a nivel de la base de datos, atadas al identificador de tu clínica. Si una consulta no dice a qué clínica pertenece, no devuelve nada — no devuelve datos de otro.
Las reglas son del tipo que se suma, no del que se reemplaza: para llegar a un dato hay que pasar todas las condiciones, no una sola. Un permiso mal puesto no abre la puerta.
El aislamiento se verifica con pruebas automáticas que intentan leer datos de otra clínica y deben fallar. Si alguna pasara, el cambio no llega a producción.
La información viaja cifrada entre el navegador y el servidor, y se guarda cifrada en disco.
Copias periódicas gestionadas por la infraestructura, para poder volver atrás si algo sale mal.
Usuarios con roles y permisos: la recepcionista no ve lo mismo que el médico, ni el médico lo mismo que el dueño.
El paciente firma digitalmente desde un enlace propio, y el documento queda asociado a su historia.
Nada crítico se decide en el navegador del usuario, donde podría manipularse.
Si te vas, te llevas tu información. No la vendemos, no la compartimos y no entrenamos nada con datos de tus pacientes.
La Ley 1581 de 2012 te hace responsable de los datos personales de tus pacientes. SANEO actúa como encargado del tratamiento: los procesa siguiendo tus instrucciones y para el servicio que contrataste, nada más.
En la práctica eso significa tres cosas que puedes verificar hoy mismo:
Una aclaración honesta: SANEO te da las herramientas para operar cumpliendo, pero la habilitación de tu prestador y el cumplimiento normativo de tu clínica siguen siendo tuyos. Cualquiera que te diga que un software te habilita, te está vendiendo humo.
Es un tema serio y preferimos hablarlo de frente. Escríbenos y te responde alguien que entiende de esto, no un formulario.